Jóvenes ingenieros opinan con Ambientech 
sobre el cambio climático

opiniones cambio climatico

Thiago Vieiras – Ariadna Walsh – Blai Vidiella – Ferran Casanova

Normalmente asistimos a charlas o leemos artículos científicos de investigadores consagrados. La experiencia les otorga rigor científico y reconocimiento que transmiten fiabilidad en todo aquello que leemos o escuchamos.

Sin embargo, también hay jóvenes científicos o ingenieros brillantes, con muchos conocimientos que desean compartir a través también del rigor científico y con la ilusión y el vigor energético característicos de la juventud.

En ambientech apostamos por la difusión de las iniciativas y soluciones que proponen los jóvenes científicos e ingenieros para combatir el impacto ambiental negativo que provocamos los humanos en la Tierra. Es por este motivo que hoy hemos invitado a 4 ingenieros jóvenes preocupados por el cambio climático para que nos hablen de las evidencias del cambio climático y las soluciones que se están aplicando junto con otras que se podrían (deberían!) aplicar para combatir este problema global que nos afecta a todos y deberíamos resolver entre todos.

Blai Vidiella: Ingeniero biomédico. Investigador predoctoral en el Complex Systems Lab. Barcelona – España.
Blai es un investigador que estudia las evidencias del cambio climático y las acciones que pueden detener el proceso. Comenta las evidencias más relevantes, evidencias que podréis consultar en el diagrama que se adjunta al final de este artículo. Todas ellas son importantes aunque algunas me parecen de preocupación extrema. A continuación expongo dos de ellas para que podáis valorar vosotros mismos.

  1. Desde el año 2000 varios centros de investigación, incluido el centro donde yo trabajo han localizado en el planeta 51000 puntos semiáridos que pueden pasar a áridos de forma irreversible en poco tiempo. Esto representa una de las grandes amenazas para los seres vivos, entre ellos nosotros. En estas regiones habitan unos 2500 millones de personas (un tercio de la población mundial). Una de las consecuencias de estas nuevas zonas áridas es la  falta de recursos hídricos y alimentos que puede provocar grandes movimientos migratorios hacia otras zonas del planeta. Todos los continentes están afectados. ¿Están los territorios, los países y los gobiernos preparados para recibir una migración en masa?
  2. ¿Os habéis dado cuenta que este año hay menos mosquitos o también hay menos abejas? Aparentemente puede ser cómodo para nosotros dormir con la ventana abierta sin que nos pique ningún insecto. Los científicos advierten que la disminución del número  de mosquitos se debe al aumento de la temperatura en la Tierra. Sin embargo estos insectos forman parte de la red trófica y son el alimento de numerosos anfibios (ranas, lagartijas, etc), pájaros, etc. La desaparición de los mosquitos puede originar una desaparición en cadena de numerosas especies que pertenecen a la red trófica del mosquito afectando seriamente a la red trófica del planeta. 

Para revertir esta situación y evitar el aumento de la temperatura de la Tierra, entre otras medidas, hay que dejar de quemar combustible fósil y plantar muchos árboles ya! (alrededor de 3 trillones de árboles [3 000 000 000 000]). La plantación de esta gran cantidad de árboles no puede ser rápida para que la tierra lo pueda asimilar.

Más información en ScienceMag.org

China lleva 20 años plantando árboles en su país con resultados muy satisfactorios.

Más información en ecobnb.com

Ferran Casanova: Ingeniero Civil. Barcelona – España
Ingeniero especializado en transporte better, Ferran considera que es necesario actuar con firmeza en el control del tráfico aéreo, terrestre y marítimo para reducir las emisiones de CO2.
El transporte aéreo está cada vez más masificado. Cada día vuelan unos 18 000 aviones como media y esta cifra va en crecimiento. Un vuelo trasatlántico emite tanto CO2 como el que emite un coche a lo largo de toda su vida.

Ver: Carbon calculator

El CO2 que emiten los aviones se queda a 10 km de altura. A esta altura no hay sumideros de CO2 (plantas o océanos por ejemplo), el gas permanece en la atmósfera y actúa con más fuerza como gas de efecto invernadero contribuyendo al aumento de la temperatura media del planeta. Pero este no es el único problema, en las ciudades es donde vive la mayoría de la población mundial. Muchas de ellas sufren numerosos episodios de contaminación debido a la emisión de los gases contaminantes que provienen de los medios de transporte que funcionan con combustibles fósiles.
Ferran piensa que se está haciendo muy poco por los ciudades. Los políticos no aplican medidas drásticas que realmente reduzcan el tráfico y cada vez hay más episodios de contaminación que superan las concentraciones recomendadas por la OMS de manera que las enfermedades pulmonares o muertes prematuras han aumentado en muchas ciudades en los últimos 30 años.

Ariadna Walsh: Estudiante de Ingeniería medioambiental. Barcelona y Filadelfia – España y EEUU
A Ariadna le gusta mucho su carrera y ve que hay mucho por hacer para mejorar la relación que tenemos con el entorno. 
Ariadna nos habla del consumo. Le preocupa la gran cantidad de artículos con una obsolescencia o vida útil muy corta que acaban en los contenedores. Muchos productos hoy en día se pueden fabricar en un lugar del mundo, adquirirlos a un precio bajo y fácilmente consumirlos en otro lugar del planeta alejado de su punto de fabricación. El coste ambiental de todo este proceso es muy elevado: consumo de materia prima que tiende a agotarse, contaminación durante la fabricación y transporte de los productos de consumo, contaminación durante el uso y por último desecho del artículo tras su vida útil, en ocasiones una vida útil de días. Tenemos que aprender a consumir productos que realmente necesitamos, productos con el menor impacto ambiental posible y que permitan un desarrollo sostenible para todos y para el planeta.
A Ariadna también le preocupa la producción de electricidad. Según The World Bank en el 2015 el 65,236% de la producción de electricidad provenía de combustibles fósiles. Este hecho influye en gran medida en el aumento de las emisiones de CO2 en el planeta. ¿Por qué cuesta tanto reemplazar este sistema obsoleto por la producción de electricidad a través de energías renovables más limpias y sostenibles?

Thiago Alves:  Ingeniería industrial. Salvador de Bahía – Brasil.
Thiago llegó a Barcelona hace 2 años, proviene de una ciudad maravillosa pero a su vez con muchos contrastes. Barrios muy ricos con un índice de desarrollo humano comparado al de Europa y otros con un índice de desarrollo humano comparado al de los países más pobres de África. Cuando llegó a España se sorprendió de la cómoda vida de Europa, la seguridad en la urbe, la modernidad de numerosas infraestructuras, la existencia de la clase media, el estado de bienestar.
Thiago es un gran defensor del concepto de la economía circular. Desde siempre lo ha puesto en práctica. Reciclar-reutilizar-reducir-reparar-rechazar. Cuando se estropea un artículo primero hay que intentar repararlo, si la reparación no es posible y tampoco se puede reutilizar para otro propósito es necesario reciclar todos sus elementos para que vuelvan a entrar en la cadena de la economía humana. Hay que evitar al máximo la generación de residuos y el agotamiento de recursos. Con la aplicación de la economía circular en nuestras acciones podríamos lograr la sostenibilidad del planeta. Estoy muy de acuerdo con Ariadna, debemos consumir productos sin obsolescencia programada, que sean realmente necesarios, fabricados cerca de casa, con el menor impacto ambiental posible durante su fabricación. También tenemos que poner en práctica la política “sharing”. Compartir productos de consumo con otras personas antes de comprar nuevos productos.

El problema fundamental entre el ser humano y el planeta es que el hombre no aporta nada al ecosistema, solo lo utiliza para su interés. En el ecosistema actúa como depredador y el único ser vivo que puede “comérselo” es el mismo. Consume y contamina sus recursos y desequilibra la red trófica establecida de manera natural. ¿Qué podemos hacer para aportar algo al ecosistema que devuelva el equilibrio al planeta?
Desde Ambientech, antes de alarmarnos preferimos preocuparnos. Creemos que la educación consciente es la clave para conseguir la mejora de la relación del ser humano con el medio ambiente. Todo lo que hacemos lo hacemos pensando en la mejora del medio ambiente y la salud.

Àngels Sala
Editora y coautora del programa ambientech